La Sujeción en la Mujer

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La sujeción es un tema a veces delicado en la mujer ya que causa diferentes incomodidades.

Hablar de sujeción en la mujer es como entrar en temas políticos ¡wow! que increíble es para nosotras entender este tema.

La mujer de hoy con el tema de la sujeción demuestra las heridas que hemos albergado en el corazón a causa de la religiosidad y el machismo que hemos experimentado durante años y hasta siglos.

Lo cierto es que bíblicamente la sujeción es algo que se ve desde el inicio de la creación.

Es por ello que hoy he decidido hablarte sobre la sujeción, sus beneficios y ayudarte a entender que ella trae consigo libertad y gozo.

¿Qué es la sujeción?

La sujeción tiene que ver con respeto y obediencia a alguien. La sujeción que expresa la biblia tiene que ver con estar acoplado a una autoridad, respetarla y aceptarla.

Obediencia y dependencia, implica cierta humildad y la aceptación de alguien que se halla por encima. Es lo contrario a rebelde, autónomo e independiente.

¿Qué entendemos muchas veces con este término?

Creo que al mencionar la palabra sujeción escuchamos que debemos dejarnos humillar, no hablar, ni discutir, con actitud de reverencia, pero la verdad, no es así.

La sujeción no tiene nada que ver con dejar que alguien nos maltrate, se burle de nosotras, nos menosprecie, abusen de nuestras buenas intenciones, etc

Hay más, la sujeción es algo hermoso cuando sabemos canalizarla y entendemos lo que Dios hace por medio de ella.

¿Cómo la religión ha manchado la sujeción?

No podemos tapar el sol con un dedo y es que muchos hermanos en Cristo han manchado esta hermosa palabra, ha sido usada para manipular y doblegar a las masas.

Ejemplo de ello son frases como “usted debe respetar a sus autoridades” “si no esta de acuerdo con lo que dice el pastor usted esta en rebeldía” “usted debe sujetarse a su marido, el es su cabeza, su autoridad” “esa hermana está rebelde, no obedece al marido” y un sin fin de frases más.

Aunque si, se que hay muchas personas que no se sujetan, no respetan a sus autoridades, todo lo critican, entre otros, debemos tener cuidado con lo que expresamos y sobre todo de no sacar la biblia fuera de su contexto en casos particulares.

La religión ha marcado la vida de muchísimas personas y en particular de mujeres que están siendo maltratadas, abusadas, menospreciadas con que “la mujer debe sujetarse a su marido” pero me gustaría pasar por el siguiente versículo y que lo leamos juntas.

Efesios 5:21:33

21 Someteos unos a otros en el temor de Dios.

22 Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor;

23 porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador.

24 así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo.

25 maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella,

26 para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra,

27 a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha.

28 así también los maridos deben amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama.

29 Porque nadie aborreció jamás a su propia carne, sino que la sustenta y la cuida, como también Cristo a la iglesia,

30 porque somos miembros de su cuerpo, de su carne y de sus huesos.

31 Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne.

32 Grande es este misterio; más yo digo esto respecto de Cristo y de la iglesia.

33 Por lo demás, cada uno de vosotros ame también a su mujer como a sí mismo; y la mujer respete a su marido.

Efesios 5:21-33

Analicemos un poco.

  • Todos debemos practicar la sujeción por temor a Dios, tanto hombres como mujeres.
  • Las casadas debemos estar sujetas a nuestros esposos como al Señor. Si no somos obedientes a Dios y su palabra es muy difícil que lo seamos con nuestros esposos a menos que sea por miedo a ellos.
  • El esposo es nuestra autoridad, representa a Cristo y nosotras la iglesia, ese cuerpo al que el hombre debe cuidar y honrar.
  • Los esposos están llamados a amar a sus esposas, así como se aman a sí mismo. Por lo que, si no tienen amor por Dios y ellos mismos, es difícil que sepan amar y valorar a sus esposas.
  • El que se ama a sí mismo será capaz de cuidar, sustentar a su mujer.
  • El Esposo deja la dependencia a sus padres para unirse a su esposa, ser uno y mantener el amor y el respeto que ambos necesitan.
  • Pablo habla sobre esto como un gran misterio.

Sin duda la sujeción no es solo para la mujer y aquí te comento de la que debe haber entre la pareja, pero la biblia habla de la sujeción de Jesucristo a su Padre en 1 Corintios 15:27,28, la sujeción a Dios en Hebreos 12:9 y Santiago 4:7, de los hijos a los padres en 1 timoteo 3:4 entre otros ejemplos.

La sujeción es sumamente importante para nuestra vida espiritual.

Nos ayuda en nuestra relación con Dios, como mujeres no debemos cerrarnos a este principio bíblico y creo que conociendo más a Dios eso se dará solo en nuestras vidas.

Efesios 5:22-33 este texto ha sido muchas veces mal usado por predicadores y parejas que lo usan para justificarse. Pero sin duda no es una ley que declara la inferioridad de la mujer, de hecho, considero que no hace más que exaltar el deber conyugal de ambos.

Este verso, habla de un espíritu noble en la cual la mujer reconoce voluntariamente al hombre como el responsable de su liderazgo en un acto de fe con Dios.

Pablo no pretendió reducir a la mujer a nada, me gusto mucho cuando alguien dijo “Un gallinero es un gallinero cuando el que canta es el gallo y las que ponen los huevos son las gallinas”

Tanto la mujer como el varón representan algo importante en la unión conyugal.

Pienso que solo los radicales religiosos y las corrientes las machistas o feministas pueden sacar esto de contexto, Dios es perfecto y su palabra representa la verdad absoluta de la vida. No podemos tomar pedacitos para justificar doctrinas ni creencias culturales, etc.

Por lo que puedo concluir que la sujeción, que es sinónimo de sometimiento, como el amor, es de ida y vuelta, es decir es algo indudablemente mutuo.

Mi Primer ejemplo a seguir es Jesús, pues en todo tiempo fue sujeto a la voluntad de Dios. asi mismo, puedo observar un equilibrio en su sujeción a los gobernates de esa epoca cuando dijo “Paguen a César las cosas de César, pero a Dios las cosas de Dios”. (Marcos 12:17.)

¿Cómo debe ser la sujeción de la Esposa?

Equilibrada, con sabiduría, en amor y respeto, pero eso implica que el hombre cumpla con su autoridad sin ser un tirano.

Recordando que El Esposo debe ser cabeza asi como Cristo lo es de la iglesia, tal como lo señala Efesios 5:23-25, podemos recordar cómo fué Jesús con sus seguidores y con la iglesia, los amo tanto que se entrego por ella.

Nunca fué un tirano, autoritario, ni obligaba a nadie a amarle y a seguirle, simplemente con su amor por su Padre, en cumplimiento de su voluntad y con su ejemplo de servicio y amor por otros, cautivó a multitudes.

“Que las esposas estén en sujeción a sus esposos”. (Efesios 5:22.) Con este versículos nos hacen apretar los dientes para ser sinceras. pero considero que dependerá de dos preguntas.

¿Qué tan dispuestas estamos como esposas a someternos? ¿Cómo ejerce su autoridad el esposo? Cuando ambos saben y entienden este principio de la sujeción, pueden experimentar la gran bendición que esto trae a sus vidas y familia.

Beneficios de la Sujeción en el Matrimonio.

Transforma.

Asimismo, vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos; para que también los que no creen a la palabra, sean ganados sin palabra por la conducta de sus esposas, considerando vuestra conducta casta y respetuosa. 1 Pedro 3:1-2

Con nuestro ejemplo podemos tocar el corazón de nuestros esposos, sean creyentes o no, es con nuestra conducta de respeto y amor que mantendremos una relación saludable, dando el lugar a nuestros esposos que le corresponde

Santifica.

Porque el marido que no es creyente es santificado por medio de su mujer; y la mujer que no es creyente es santificada por medio de su marido creyente; de otra manera vuestros hijos serían inmundos, mas ahora son santos.  1 Corintios 7:14

A veces creemos que porque uno es creyente o no, no debemos ser sujetas a un hombre inconverso, la verdad, es falso, ya que hemos aceptado convivir con ellos, nos casamos con ellos por amor ¿Por qué luego que conocemos de Dios, cambiamos a mal?

Esto debe ser importante, por amor, ellos son santificados por medio de nuestra entrega y comunión y obediencia a Dios.

Pacifica.

En 1 timoteo 2:2 nos recuerda que al ser obedientes y orar por las autoridades vamos a poder “vivir una vida tranquila y sosegada con toda piedad y dignidad”

Tengamos presente que la sujeción es sinonimo de obediencia, tiene que ver son la humildad de corazón, de manifestar el amor de Dios y nuestras buenas obras conforme su palabra se nos es revelada.

La sujeción trae paz en el matrimonio, nos permite vivir tranquilas, ser prudentes, respetando la autoridad que representan nuestros esposos.

Sin restarle nada en cuanto a sus deberes dentro del hogar y en la toma de decisiones.

Une.

Cuando ambos conyuges entienden que la sujeción es para los dos, que la mujer debe respetar a su esposo y que el hombre debe amar y tratar de forma amorosa a su esposa, sin duda se fortalece la unidad en la pareja.

¿A quien debo ser sujeta?

Primero que nada, sujetarnos a Dios y a su palabra: esto nos dará la sabiruría y las herramientas para actuar conforme Dios espera de nosotras.

Segundo, ser sujetas a nuestros esposos, como ya les mencioné, en respeto y amor, ellos no son nuestro rival sino nuestros compañeros.

Tercero, ser sujetas a nuestras autoridades como pastores, lideres y gobernantes, darle al César lo que es del cesar y darle a Dios las cosas de Dios.

Muchas veces no estaremos de acuerdo con ellos, pero ellos tendrán que rendir cuentas de sus acciones y decisiones, no nos corresponde a nosotras juzgar ni causar divisiones.


Por lo tanto mis bellas lectoras, la sujeción no es mala, no es machista, no nos denigra, al contrario, nos hace sabias, entendidas, nos exalta y nos beneficia delante de los ojos de Dios.

Medita en eso, ponla en práctica de ser necesario y verás como se manifiestan en ti la gracia y el favor de Dios y sobre todo, tu matrimonio mejora indudablemente.

Puedes leer El Orgullo en el Matrimonio

 

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